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martes, 24 de mayo de 2011

RECOMENDACIONES PARA EL PACIENTE VENDADOS CON YESO

 Recomendaciones al paciente con vendajes de yeso (Férula o yeso completo)

A todo paciente con un miembro enyesado se le deben dar una serie de consejos para el cuidado del yeso completo o férula así cómo advertirle de una serie de síntomas que en caso de aparecer requieren atención sanitaria. Es aconsejable entregar al paciente estos consejos por escrito por medio de algún folleto elaborado en el propio servicio.

1. Cuidados del yeso o férula

 Para reducir la inflamación eleve la extremidad escayolada sobre el nivel del corazón, el brazo sujeto con un cabestrillo a la altura del pecho y la pierna sobre una almohada en una silla. El reposo y la elevación reducen el dolor y aceleran el proceso de curación al disminuir la inflamación.

 Mueva cuidadosamente las articulaciones que queden libres (sobre todo dedos de manos pies), activa la circulación.

 Mantenga seca la escayola, la humedad debilita el yeso y puede causar irritación de la piel. A la hora de la ducha cubra el yeso con una bolsa de plástico bien sellada.

 Evite introducir tierra, arena o polvos de talco en el interior del yeso o férula.

 No saque el acolchado (algodón) interno de la escayola.

 No introduzca objetos finos como alambres o agujas de punto para rascarse la piel cuando le pique.

 No recorte el yeso, más vale forrar con algodón los bordes que cortarlos. Los bordes mal recortados, pueden producir verdaderas heridas.

 Nunca quite un yeso o férula usted mismo, puede dañarse la piel o impedir que la lesión cure.

 No pintarse las uñas, ni usar anillos o pulseras en la extremidad inmovilizada por un yeso o férula.

 Si el yeso estuviese en uno de los miembros inferiores, no apoye el pie sin permiso médico, deambule con muletas sin cargar. Si le dan permiso para apoyar, no lo haga hasta que el yeso esté completamente seco y duro (al menos dos días).

2. Síntomas que requieren atención sanitaria después de la aplicación de un yeso

 Aumento continuado del dolor (que puede ser causado por la inflamación) y/o el yeso o férula se siente apretado.

 Entumecimiento y hormigueo en la extremidad que no cede con la elevación del miembro inmovilizado.

 Inflamación excesiva del miembro inmovilizado, color azulado o blanquecino, pérdida de la movilidad y/o temperatura fría de las articulaciones libres (normalmente dedos de manos y pies).

 Manchas de sangre o exudado proveniente del interior del yeso.

E. Complicaciones más frecuentes

A continuación se enumeran las complicaciones más frecuentes en pacientes con miembros enyesados y/o inmovilizados.-

 Hemorragias.- en caso de fracturas abiertas se presenta sangrado externo que puede comprometer el estado hemodinámico del paciente.

 Lesiones vasculares.- debido a la localización anatómica, en lesiones óseas, se pueden presentar lesiones vasculares asociadas.

 Lesiones neurológicas.- las consideraciones anatómicas son las mismas que para la lesión vascular. La lesión neurológica puede ser parcial o completa; el sistema nervioso periférico puede recuperar parcial o totalmente sus déficits en virtud a las propiedades intrínsecas de las células de Schwann.

 Síndrome compartimental.- en las extremidades se hallan diversos espacios limitados por las fascias inextensibles de los músculos. Dentro de estos compartimentos se encuentran estructuras musculares, vasculares y nerviosas. Cuando se presenta una agresión cómo isquemia, sangrado, reperfusión o trauma que aumente la presión intersticial dentro de este espacio inexpandible, resultan comprometidas las estructuras en su interior. Este síndrome se manifiesta inicialmente por dolor en reposo que es exacerbado con la movilización pasiva; si no es tratado oportunamente aparecen signos de daño del tejido nervioso e incluso compromiso vascular con isquemia, hipoxia y anoxia que genera daño irreversible en los tejidos musculares.

 Otras complicaciones causadas directamente por la inmovilidad causada por el trauma y la inmovilización.

o Trombosis venosa profunda.

o Embolismo pulmonar.

o Atelectasias/neumonía.

o Desgaste muscular y desacondicionamiento físico.

o Lesiones propias de los métodos de inmovilización.

o Úlceras por presión.

VII. Resumen

El conocimiento de hechos básicos en el manejo de los vendajes forma parte ineludible de los procedimientos terapéuticos que cualquier D. U. Enfermería debe dominar. Son innumerables las circunstancias en las cuales el uso de un método de inmovilización resulta imperioso y obligado.

Se debe tener clara consciencia que un vendaje en una circunstancia de emergencia, no sólo se constituye en el mejor tratamiento del dolor de una fractura, luxación, contusión etc. Sino que además, puede prevenir desplazamientos de fragmentos óseos exposición del foco, y compromiso vascular o nervioso por acción de fragmentos movibles, entre otros.

Los distintos tipos de vendaje son utilizados para el tratamiento de heridas, hemorragias, contusiones, esguinces, luxaciones, fracturas, etc.

La combinación de unos vendajes con otros y la práctica adquirida por el D. U. Enfermería, es lo que hace el realizar un tipo de vendaje adecuado a cada lesión a la que nos enfrentemos.

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